
Actualidad · 17 oct 2026, 3:12 a. m.
Reseña: “Apuesta arriesgada”, de Al Alvarez
Crónicas y perfiles de pulso firme
“Los exploradores van motivados por una necesidad insaciable de mirar más allá del horizonte”, anota, casi al pasar, Al Alvarez (Londres, 1929-2019) en Apuesta arriesgada. Se trata de una sentencia que atravesó su trayectoria biográfica y su impronta narrativa, dado que desde temprana edad quiso salir de la burbuja de su familia acomodada. Si bien sufrió una cirugía reconstructiva en el tobillo, su voluntad fue la de transitar los límites y desafiarlos: una forma de entender la adrenalina como un motor creativo. Rechazó trabajos convencionales para dedicarse de lleno y sin ataduras a la escritura.
Apuesta arriesgada, una antología que incluye crónicas y perfiles, recoge casi cincuenta años de trabajo bajo esa premisa. Aunque quizá el resultado sea menos atractivo que el de otras obras donde el autor se organizó a partir de núcleos temáticos –los estudios sobre la noche y el suicidio son brillantes-, el pulso ensayístico asume consistencia, en la simbiosis entre voluntad física y pensamiento. A sus treinta años, después de un divorcio, y con un intento de suicidio a cuestas, Al Alvarez se hizo “una reputación de hombre temerario: manejaba rápido, apostaba altas cifras en el póker, y pasaba en los cerros más tiempo del que podríamos llamar decente, escalando rocas con mis amigos”. Con esa imagen, buscó intervenir en el círculo literario británico.
La antología abre con retratos de hombres en su tercera edad: el pianista Alfred Brendel, el escritor Philip Roth, y el aviador devenido empresario del juguete Torquil Norman. Para Alvarez, habría en ellos un modo de verse también a sí mismo: personajes que funcionan en un nivel diferente al de los demás.
Así como una porción importante del libro merodea los entretelones del póker, el lenguaje de las mesas, las luces de Las Vegas y el mundo de los jugadores profesionales, otra sección es deudora del trabajo de Alvarez como editor de poesía y crítico en The Observer: durante diez años armó una antología clave, The New Poetry, con el afán de pensar con nueva seriedad en la poesía, entendida “como la capacidad y la voluntad del poeta para enfrentar todo el espectro de su experiencia, con toda su inteligencia, y no tomar salidas fáciles, ya sea la de la respuesta convencional, o la de la incoherencia asfixiante”. John Berryman, Robert Lowell, Sylvia Plath, Ted Hughes y Phillip Larkin son algunos de los poetas retratados en Apuesta arriesgada. En la última parte del volumen la atención la tienen los prosistas, y se destaca el análisis de los personajes de Jean Rhys y Alice Munro.
“La gente me fascina cada vez más”, admite el autor y aclara que, en sus ensayos, lo que importa no es la biografía, “sino la forma en que el carácter se expresa a través del lenguaje”.
Apuesta arriesgada
Al Alvarez
FCE
Trad.: Constanza Gutiérrez
496 páginas
$ 27.000