
Cultura · 15 oct 2026, 3:40 p. m.
Por apoyar a un grupo propalestino, los libros de Sally Rooney ya no se podrán vender en el Reino Unido
“Gente normal” y “Conversaciones entre amigos” vendieron cientos de miles de ejemplares y fueron adaptados en formato de serie, pero ahora estará prohibido comercializarlos en UK;...
El conflicto entre Israel y Palestina sigue repercutiendo en el ámbito literario. La escritora irlandesa Sally Rooney (Castlebar, 1991) informó que su editorial, Faber, ya no puede comercializar sus libros en el Reino Unido debido al apoyo público de la autora de Gente normal al grupo Palestine Action, que fue declarado una “organización terrorista” en julio de 2025. Rooney anunció que destinaría las regalías por la venta de sus libros a esa organización, pero como apoyar a grupos prohibidos por la ley antiterrorista británica constituye un delito, sus novelas dejarían de venderse en UK.
“En julio de 2025, el grupo de protesta de acción directa Palestine Action fue declarado organización terrorista en el Reino Unido. Al mes siguiente, escribí un artículo de opinión expresando mi intención de seguir apoyando a Palestine Action, que no es un grupo prohibido ni ilegal aquí en la República de Irlanda”, expresó Rooney en un mensaje enviado al diario británico The Guardian desde Castlebar.
Ahora, el cumplimiento de los contratos editoriales podría ser considerado un delito. “Tras un proceso de consulta y deliberación, y con mi pleno consentimiento, mi editorial, Faber, ha decidido que ya no puede distribuir mi obra en el Reino Unido -confirmó la escritora-. Me he esforzado al máximo por ser honesta con el público sobre mis creencias e intenciones, y estoy totalmente dispuesta a aceptar las consecuencias”.
En sintonía con la autora, la editorial Faber emitió un comunicado: “La legislación vigente en el Reino Unido ha generado una situación en la que Faber no puede transferir a Sally Rooney las ganancias obtenidas en el Reino Unido por su trabajo. Vender la obra de una escritora y no poder transferirle las ganancias es una situación inaceptable para una editorial. Por lo tanto, y de común acuerdo con Sally, hemos decidido que ya no podemos distribuir sus obras en el Reino Unido en ningún formato. Seguimos siendo los orgullosos editores de su extraordinaria obra, que continuaremos vendiendo en otros territorios”.
Meses atrás, en declaraciones ante el Tribunal Superior con el objetivo de impugnar la prohibición, Rooney advirtió sobre el impacto de ley antiterrorista en la libertad de expresión, y dijo que sus libros podrían desaparecer de las librerías del Reino Unido; incluso se podría impedir la publicación de nuevas obras. “La desaparición de mi obra de las librerías supondría una intrusión verdaderamente extrema del Estado en el ámbito de la expresión artística”, afirmó.
En septiembre de 2025, la autora tuvo que cancelar un viaje al Reino Unido para recibir el premio Sky Arts por su última novela, Intermezzo, por temor a ser arrestada.
En varias ocasiones, Rooney afirmó que cree que Israel lleva a cabo un genocidio en Gaza, y que la actividad de Palestine Action en el Reino Unido provenía de una “larga y orgullosa tradición de desobediencia civil: la violación deliberada de las leyes como acto de protesta”.
“He defendido públicamente el uso de la acción directa, incluyendo el sabotaje de propiedades, en aras de la justicia climática –agregó–. Es lógico que apoye la misma gama de tácticas en el esfuerzo por prevenir el genocidio”. El Estado de Israel ha negado en reiteradas ocasiones que sus acciones militares en Gaza constituyan un genocidio.
En el Reino Unido, libros de Rooney como Conversaciones entre amigos y Dónde estás, mundo bello vendieron cientos de miles de ejemplares. Gente normal y Conversaciones entre amigos fueron adaptados al formato de serie por la BBC. En 2025, la autora reveló que el productor independiente de las adaptaciones le había advertido que cualquier pago que recibiera por las series, ambas emitidas antes de la prohibición, constituiría una violación de las leyes antiterroristas si se probaba que los derechos de autor servían para financiar al grupo Palestine Action. La autora puso en duda futuras colaboraciones con la BBC.
El artículo 15 de la ley antiterrorista británica tipifica como delito que una persona “proporcione dinero u otros bienes, a sabiendas o con motivos razonables para sospechar que se utilizarán o podrían utilizarse con fines terroristas”. La pena máxima para este delito es de catorce años de prisión. La impugnación legal de la prohibición del grupo propalestino continúa en manos de la Justicia y será examinada por el Tribunal Supremo en noviembre.
En redes sociales, escritores y lectores expresaron su apoyo a Rooney y elogiaron su “valentía”; otros condenaron su “antisemitismo” y recordaron que había firmado un llamado a un boicot masivo contra la industria editorial, festivales y agentes literarios israelíes.