Actualidad · 30 may 2026, 12:39 p. m.
Máxima Zorreguieta completó la primera parte de su entrenamiento militar, recibió una distinción y tuvo una hinchada de
La monarca finalizó una importante etapa en su formación como reservista del Ejército de los Países Bajos y su familia dijo presente en la ceremonia
Una vez más, Máxima Zorreguieta demostró que, cuando se compromete con algo, da todo de sí hasta llegar a la meta. Hace tres meses, la casa de Orange-Nassau reveló que la reina solicitó su ingreso como reservista en el Ejército Real de los Países Bajos con el fin de colaborar con la seguridad del país y este viernes 29 de mayo completó la primera parte de una intensa y exigente formación. Se realizó una ceremonia protocolar en la que se le entregó una importante distinción y en su rincón tuvo la mejor hinchada: su marido y dos de sus tres hijas.
En febrero, la monarca fue nombrada soldado raso por Decreto Real y comenzó con el entrenamiento militar, tanto teórico como práctico. Si bien el mismo tiene una duración anual, esta semana completó la primera parte de su formación militar como reservista en el Ejército Real de los Países Bajos. Durante la ceremonia, que tuvo lugar en la Trip van Zoudtlandtkazerne, la base militar de la ciudad de Breda, hubo un momento importante: vestida con la indumentaria militar, se quitó la gorra con visera verde y sacó del bolsillo de su pantalón una boina de un león sobre un fondo rojo punzó, también conocido como la insignia del Gran Estado Mayor.
Una vez que Máxima y el resto de sus compañeras finalizaron la actividad, recibieron las felicitaciones de sus familiares. La monarca corrió a los brazos de su marido, el rey Guillermo Alejandro, quien también lucía su vestimenta militar. Sus miradas de adoración se cruzaron y dijeron más que mil palabras. Su hija mayor, la princesa Amalia, la heredera al trono, y la menor, la princesa Ariane, también dijeron presente y, por unos instantes, la reina dejó de lado los protocolos para abrazar afectuosamente a su familia, llena de felicidad por la posibilidad de compartir este logro personal con cuatro de sus cinco amores. Luego posaron a pura sonrisa para capturar un día muy importante.
En cuanto a la formación de la monarca, en febrero la casa de Orange-Nassau reveló que ingresó como reservista en el Ejército Real de los Países Bajos. Este grupo da apoyo a las fuerzas armadas regulares y “están activos en todas las ramas del Ministerio de Defensa, especialmente en épocas de creciente tensión”. Si bien es un trabajo voluntario, cuenta con obligaciones que incluyen entrenamientos, jornadas teóricas y el mantenimiento de las habilidades militares básicas. La edad fue un factor decisivo, puesto que explicaron que se puede ser reservista en el Ejército hasta los 55 años, edad que la monarca alcanzó el pasado 17 de mayo.
Respecto del hito que tuvo lugar el viernes, que marcó la culminación de la primera parte de la formación anual, que, según se pudo ver anteriormente, incluyó desde escalada hasta tiro y rapel, e incluso subir una escalera con los ojos vendados y saltar a una pileta, explicaron que, una vez que lo complete en su totalidad, recibirá el rango de Teniente Coronel. En este sentido, explicaron que la monarca no está asignada a una rama, regimiento o cuerpo específico, sino que desempeñará un papel general amplio dentro del Ejército Real de los Países Bajos.